Espolvorea con el cacao en polvo y adorna con unas hojas de menta y una frambuesa. El plátano es una fruta muy delicada por lo que es aconsejable comprar poca cantidad. No os recomiendo guardarlas en el frigorífico porque además de perder aroma también se deteriora su aspecto externo (se ponen negros)
1. Pelar y cortar los plátanos verdes, cada uno en cuatro o cinco partes. Se fríen en suficiente aceite, se sacan y calientes se hacen cestitas con un instrumento de madera especial para tostones
Paso 3 . Pelar y cortar los plátanos en ruedas sesgadas de un centímetro y cortar las ciruelas retirando el hueso. Poner la mantequilla y el azúcar en una sartén
Envuelve cada trozo de plátano con media loncha de tocineta. Ensarta en cada palo de brocheta, un trozo de plátano envuelto, un trozo de conejo, una cebolleta, otro trozo de conejo y por último otro trozo de plátano envuelto. Colócalas sobre otra bandeja de horno
Desmolda el helado, decóralo con unos hilos de chocolate. Pela el plátano, córtalo en lonchas y colócalas en la parte superior del helado. Pon también unas hojas de menta
Cubre las galletas con la crema de plátano, decora la superficie con un poco de mermelada de albaricoque, unas avellanas picadas, frambuesas, hojas de menta y rodajas de plátano caramelizadas. El plátano es una fruta que se oxida fácilmente. Para que no pase, puedes añadirle un poco de zumo de limón, que por cierto el sabor le va de maravilla
*Opcional Se pueden servir como postre substituyendo el caldillo de jitomate por una cucharada de azúcar. Recomendaciones El plátano macho es una fuente importante de carbohidratos complejos que aportan energía, además contiene potasio que ayuda a estabilizar el ritmo cardiaco. El huevo es el alimento que contiene las proteínas de mejor calidad
Mezcla bien y vierte sobre el molde e introduce en el frigorífico hasta que quede bien cuajado, aproximadamente 60 minutos. Decora la tarta con las rodajas de plátano gratinadas, las nueces picadas, unos hilos de miel y unas hojas de menta. Tradicionalmente la cuajada era un producto elaborado por los pastores de la zona, que calentaban la leche a la que añadían el cuajo animal (un trozo de estómago)