Una vez salteadas, los sacamos de la cazuela y los reservamos. A continuación, agregamos los medallones de rape, parte de la salsa americana, las colas de bogavante y damos un hervor al conjunto de 2 minutos. Ponemos a punto de sal
- Lavar las hojas de ensalada, centrifugar y colocar sobre una fuente alargada. Cortar los lomos de rape, quitando la cuerda primeramente, en anillos de un dedo de grosor y colocarlos en dos filas montadas ligeramente uno detrás de otros. Servir bien frío
En una cazuela de barro, sofreír casi simultáneamente los ajos y las gambas, dándole un poco de más tiempo a las gambas. Después, sofreír el rape fresco por ambos lados. Una vez sofrito, añadir el vino blanco de la mejor calidad, esto es importante, si el vino es malo la calidad del plato se resiente, ligar con un poco de harina y añadir la leche
En el momento de servir acompañamos con uvas y unas bolas de calabaza (las bolas de calabaza las conseguimos con un sacabolas pequeño de una calabaza de la parte de donde no tiene pepitas), ligeramente cocidas en agua y salteadas en una sartén con aceite de oliva y una pizca de sal y azúcar para que se glaseen. Espolvoreamos las tajadas de rape con pimentón dulce en el momento de servir.
Pare la máquina, ponga la mariposa en las cuchillas, y agregue el caldo reservado, las pastillas, el estragón y la Cayena y programe 15 minutos, temperatura 100º velocidad 1. Cuando hierva (aproximadamente a la mitad del tiempo), pase el rape por harina y póngalo en el vaso a través del bocal. Cuando falten 2 minutos, incorpore las gambas, los carabineros y el perejil troceado, a través del bocal
Pasado este tiempo, colocar los medallones de rape cuidadosamente y rociar con el coñá y flamearlo hasta que la llama desaparezca (o bien añadir el coñá previamente quemado en un cacito aparte). Añadir el jugo que halla soltado el rape después de freírlo. Espolvorear una cucharadita de tomillo fresco y mover la cazuela, agarrándola por las asas, para que la salsa se vaya ligando, con cuidado de que no se pegue al fondo (si fuese necesario se agregaría un poco de caldo de pescado o agua)
Dejar coger hasta que el rape esté tierno. 5 En una pequeña sartén saltear a fuego fuerte, las gambas con los piñones y añadir sobre el rape, una vez servido en el plato. Buen provecho y espero que os guste
Caliente el aceite en una cazuela de barro (preferentemente) y añada la cebolla, rehógela unos minutos. Luego, coloque sobre las cebollas las rodajas de rape, vierta por encima los guisantes, salpimente y rocíe con el vino. Una vez fríos los mejillones, retírelos de las conchas e incorpórelos a la preparación
Consejo El rape negro es mucho más fino y de mejor sabor que el llamado rape blanco. El rape blanco suelta mucha agua al guisarlo. Por tanto, es conveniente utilizarlo sólo para sopas o calderetas, donde no importa tanto que suelte líquido
Para la presentación del plato utilizaremos preferiblemente una bandeja sobre la que verteremos la salsa elaborada, que tenemos reservada. Sobre ésta dispondremos las rodajas de rape y las gambas en el mismo centro. Bordeando la bandeja iremos colocando los mejillones y las almejas
Elaboración. 1 preparaciónEn una cazuela de barro volcaremos el aceite, una vez este caliente sin que haya llegado a humear, iremos haciendo los ajos hasta que esten quemados pero afuego lento una vez esten echos los apartaremos y nos dedicaremos a freir el rape, cuando veamos que se esta dorando por las dos partes agregaremos el caldo de pescado que previamente ya tendremos colado y cubriremos el rape de caldo, dejaremos que hierba a fuego medio durante unos 5 a 7 mins. Haremos una picada con los restantes ingredientes que nos quedan acabaremos la cazuela cuando nada mas echar las almejas estas acaben abriendose
Reservar la salsa. Rebozar el rape friéndolo 2 minutos por cada lado en una sartén honda con aceite de oliva bastante caliente. Escurrir los fritos sobre unas servilletas de celulosa y pasar a la fuente
Riega el pescado con el refrito y adorna con unas ramas de perejil. Pide al pescadero que te limpie el rape, separando y reservando el tronco, las dos mitades de la mandíbula inferior y el hueso de la cabeza. Y no olvides quitarle la piel fina que recubre su carne