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Quiero subir una foto de la receta: ¿Sabe usted hacer lentejas?
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Lentejas
Existen dos clases de lentejas: las que llaman españolas, más grandes y con piel más acusada, y las que llaman francesas, más pequeñas y finas. Las dos se guisan de manera parecida –y las dos están buenas–, pero resultan más digestivas las denominadas francesas. Al contrario que las alubias, es preferible hacerlas en olla a presión (rápida) durante diez minutos, y no precisan de bicarbonato.
Medio kilo de lentejas remojadas se ponen en la olla –con el Agua del remojo– más dos zanahorias en rodajas, dos patatas medianas partidas por la mitad, una hoja de laurel, una Cebolla y dos dientes de Ajo picados (todo picado), una o dos cucharadas de salsa de tomate, Aceite de oliva y, a voluntad, chorizo, morcilla o ambos (o ninguno, si no se quiere comer carne, que también están buenas sin ella; una alternativa es ponerle un trozo de rabo de Cordero ahumado o alguna otra sutileza, pero eso es ya de nota y no suele haber en ningún lado). Deben llevar bastante agua porque al cocer absorben mucha y engordan, y en caso contrario se quedarían secas dentro de la olla.
Al cabo de diez minutos de cocer a toda máquina, como está dicho, se apartan del fuego, se abre la olla cuando baje la válvula, y si les falta agua (si se han quedado muy secas) se añade (fría). Luego se dejan reposar al menos dos horas, y es entonces que, como por arte de magia –y lo digo en serio–, liga todo el guiso como si hubiera habido una reacción termonuclear. A partir de este momento se pueden recalentar (a fuego muy lento y sin perderlas de vista, que las lentejas son muy traidoras) y comer.
Estas son las lentejas de pueblo de toda la vida, y a quien no le salgan bien, exquisitas, superiores, siguiendo las más que sencillas instrucciones de líneas arriba, es que es un inútil total.
También se pueden hacer en una cazuela para guisos, que no se pegue. En tal caso hay que mantenerlas cociendo lentamente una hora (o algo más; eso ya se ve), mirando de vez en cuando por si se quedaran sin agua, puesto que, como ya se dijo, al cocer absorben mucha más de la que parece y las lentejas tienen tendencia a agarrarse.
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