Receta de Berenjenas rebozadas sin huevo

Receta de Berenjenas rebozadas sin huevo

Las berenjenas rebozadas son fáciles de hacer y resultan una opción perfecta para servir a modo de acompañamiento o entrante de cualquier comida. Si bien es cierto que al cocinarlas fritas incrementamos el aporte calórico de este beneficioso alimento, también lo es que se potencia su sabor y nos permite disfrutar de un bocado realmente delicioso. Y es que, ¿quién puede resistirse a degustar semejante manjar de vez en cuando? ¡Nosotros no!

En general, el rebozado que se emplea para cualquier tipo de verdura acostumbra a estar elaborado a base de huevo y harina o huevo y pan rallado. Sin embargo, muchos son los que, por diversos motivos, no pueden consumir huevo y, por ende, recurren a recetas sustitutivas. Esto es precisamente lo que planteamos en RecetasGratis, una opción perfecta para reemplazar este producto. Sigue leyendo y descubre con nosotros cómo hacer berenjenas rebozadas sin huevo, ¡te sorprenderá el resultado!

4 comensales 1h 30m Entrante Dificultad baja
Características adicionales: Coste barato, Recomendada para vegetarianos, Frito
Ingredientes:
Pasos a seguir para hacer esta receta:
1

Para que las berenjenas rebozadas sin huevo queden crujientes y, además, no absorban más cantidad de aceite de la deseada, emplearemos leche en lugar de agua para que lograr que no queden demasiado amargas. Así, las lavamos bien, las cortamos en rodajas de un centímetro de grosor aproximadamente, las colocamos en un recipiente y las cubrimos por completo de leche. Luego, las reservamos en el frigorífico de 45 a 60 minutos.

2

Pasado el tiempo de reposo, las retiramos y las escurrimos el máximo posible, pero sin dejar que se sequen del todo. Luego, añadimos sal al gusto y rebozamos las berenjenas todavía húmedas pasándolas por la harina, cubriéndolas por completo con ella.

3

Ponemos una sartén con abundante aceite para freír a calentar. Una vez caliente, freímos las berenjenas empanadas sin huevo a fuego medio hasta que estén bien hechas por ambos lados. Conforme se van haciendo, las vamos colocando sobre papel absorbente para retirar el exceso de grasa.

4

¡Ya podemos servir las berenjenas rebozadas sin huevo! Al comerlas, verás que no dejan en la boca ese toque de sabor a aceite, sino que se puede apreciar a la perfección el intenso sabor de la berenjena mezclado con la suavidad de la leche. Al haberlas dejado en remojo con leche durante varios minutos, las rodajas la han absorbido y creado como una especie de barrera protectora que evita que penetre más aceite de la cuenta durante la cocción. Nosotros hemos optado por leche entera, pero si lo deseas puedes utilizar leche vegetal sin problemas.

Cuéntanos, ¿cómo has servido las berenjenas empanizadas sin huevo? ¿Solas o acompañadas? Nosotros con una ensalada caprese, de tomate natural y queso mozzarella, aunque estamos seguros de que una ensalada de aguacate y rúcula también es ideal.

Si te ha gustado la receta de Berenjenas rebozadas sin huevo, te sugerimos que entres en nuestra categoría de Recetas de Berenjena.