* Una de las ventajas de hacer estos macarrones en casa es que se pueden tomar calentitos, recién salidos del horno, templados y por último (si queda alguno) fríos, como los que compramos en las tiendas. * Los macarrones también se pueden hacer con avellanas (tostadas y sin sal), utilizando las mismas cantidades y con las avellanas picadas y molidas (en el molinillo de café, con cuidado de que no se forme una pasta oleaginosa).
Unte una fuente con una nuez de mantequilla. Ponga los macarrones en un cuenco con la mitad de la mantequilla, la sal, la pimienta, la salsa mornay y el jamón. Mézclelo todo y póngalo en la fuente
Ya sabéis que normalmente la pasta suele y debe estar al dente, pero como los arroces hay a quien le gusta más pasado. A continuación ponemos una sartén grande y honda u otra cazuela colocamos la mantequilla a fundir y cuando se haya producido esto o esté próximo a ello, echamos los macarrones que habremos secado previamente y removemos un poco y añadimos el revuelto de tomate y setas, volviendo a remover para mezclar. Finalmente echaremos los quesos y removeremos durante un par de minutos para que el queso de fundir y el parmesano vayan trabando toda la mezcla
Se prueba y se rectifica de sal. Los macarrones una vez cocidos, se escurren y se añaden a la olla con la salsa de tomate (no se pasan de agua para que no pierdan el aroma a la pastilla de caldo vegetal; quedaran mucho mas gustosos). Se mezcla bien la pasta con la salsa de tomate y listos!!! Que aproveche!!!
. Retirar del fuego y mezclar con los macarrones dándoles la vuelta con dos cucharas. Repartir en cuatro cazuelas de loza y espolvorear de queso parmesano y nuez moscada
Calentamos en una sartén la salsa de curry con los mejillones. Incorporamos los macarrones y rehogamos durante un minuto con la salsa, dándoles vuelta para que la salsa se reparta bien. Servimos inmediatamente; tienen que estar muy calentitos
En una sartén colocar 25g de manteca y dos cucharadas de aceite cuando esté caliente colocar las hojas de espinacas y cuando estén blandas y cocidas retirar del fuego reservar y dejar enfriar Mientras tanto en una olla de teflón colocar 100g de manteca rehogar la cebolla, el puerro, a fuego muy bajo cuando estén transparentes echar los 50g de fécula revolviendo constantemente con cuchara de madera e ir agregando despacio la leche continuar revolviendo constantemente hasta que rompa el hervor, apagar el fuego condimentar con sal , pimienta y la nuez moscada y 50g del queso rallado, revolver bien y dejar tapado Picar la preparación de espinacas y agregar a la salsa blanca Poner a cocinar la pasta, colar y colocar en una fuente con trocitos de manteca, bañar con la salsa de espinacas, espolvorear con queso rallado y gratinar al horno Nota para esta receta es fundamental utilizar materiales de teflón para que no se pegue la preparación, y no dejar de revolver a fuego muy bajo
Preparamos la bechamel (se explica a continuación) y añadimos la mitad del queso rallado. En una fuente refractaria extendemos un poco de mantequilla, poniendo sobre ella una capa de macarrones y otra de salsa bechamel, alternando así hasta terminar los macarrones, acabando por cubrirlos con queso rallado y mantequilla. Introducimos en el horno para gratinar a de manera que quede tostado en la parte superior
Mezclar esta salsa con los macarrones cocidos en una fuente refractaria. Hacer la bechamel según la receta del libro, y echarla por encima de los macarrones. Poner el queso rallado por encima y gratinar
Los macarrones se cuecen en abundante agua hirviendo con un poco de sal durante 7 minutos y posteriormente se escurren y refrescan bajo el chorro de agua fría. A continuación se mezcla la salsa de 4 quesos con los macarrones en una cazuela hasta que den un hervor, o bien se les da un calentón en el horno a 200º. Se sirven calientes y en el momento
Picar los macarrones cocidos al dente y poner en un cuenco. Pelar y picar la cebolla y mezclar con los macarrones. Añadir la mozzarella y el orégano y remover