La carne del bogavante ( un marisco exquisito) que encierra el caparazón es comestible, siendo la cola y las pinzas las piezas en las que se encuentra la carne más apreciada. Lo habitual es cocer el bogavante y resulta muy rico tanto frío como caliente. Algunos acompañamientos adecuados para este marisco son el arroz al limón, la mayonesa o la salsa de tomate con vino blanco y whisky que forma un plato tradicional llamado bogavante a la americana. Este crustáceo cocido también es un ingrediente exquisito y muy apreciado para elaborar una ensalada de bogavante.