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Alimentos que no se pueden congelar

 
Por Eleonor Fischer, Fotógrafa gastronómica. 31 julio 2020
Alimentos que no se pueden congelar

Aunque congelar alimentos es muy común en nuestra rutina diaria, muchas veces poco sabemos de aquellos que no se deben congelar y por qué no debemos hacerlo. Por esta razón, antes de emprender esta tarea, puede servirnos de mucho conocer esos alimentos. Lo más importante a considerar al congelar un alimento es su estructura biológica. Además, también resulta importante tomar en cuenta si están frescos, cocidos o previamente congelados. Los alimentos no recomendados para congelar son aquellos que estén conformados por mucha agua, almidones (hidratos de carbono), lácteos o grasas, así como todos aquellos que reúnan varias de estas características en un mismo producto. Por otro lado, aquellos que estén previamente congelados o cocinados de ciertas maneras tampoco se pueden congelar.

¿Por qué hay alimentos que no se pueden congelar? Porque sus estructuras son poco compatibles con bajas temperaturas, ya que todos los anteriores se alteran y pierden sus características esenciales. Ahora bien, ¿qué alimentos son exactamente? En RecetaGratis queremos compartir contigo la lista de alimentos que no se pueden congelar. ¡Puede serte útil en más de una ocasión!

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Alimentos ricos en grasa o fritos

La grasa necesita congelarse a temperatura muy baja y lentamente, por lo cual, la congelación casera no funciona bien en muchos casos. Es decir, alimentos muy grasos congelados en casa pueden adquirir mal sabor, olor, perder consistencia o ponerse rancios. En consecuencia, los siguientes alimentos no deben congelarse: huevos, cremas, mayonesa (y otras salsa semejantes), quesos blandos, entre otros.

Sin embargo, existen productos que contienen cierta cantidad de grasa que aguantan mejor la congelación casera, casi sin perder sus características esenciales. En estos casos, se deben empaquetar muy bien dichos alimentos antes de congelarlos para así aislarlos del frío lo mejor posible. Aquí se perfilan los siguintes productos: panceta, salchichas, carnes muy grasas, etc. En el caso de las carnes, algunos expertos recomiendan eliminar las partes no comestibles (grasa, nervios, tendones y huesos) para mejorar su conservación en el congelador. No obstante, también dependerá del destino de la carne, por ejemplo, si se trata de carne de hamburguesa debes dejarle cierta cantidad de grasa.

Por último, si congelas alimentos fritos, que también son ricos en grasa, estos siempre perderán sus características organolépticas: olor, sabor (se ponen casi insípidos) y sobre todo textura (su consistencia se pone blanda y poco agradable). Por esta razón, no se recomienda congelar alimentos fritos.

Productos lácteos

Es preferible consumir los lácteos frescos. No obstante, la mantequilla y la nata para montar sí se pueden congelar (aunque siguiendo ciertas pautas). Dicho esto, veamos qué alientos lácteos no deben congelarse:

  • Leche. Durante el proceso de congelación, este alimento separa su parte líquida de la parte grasa. Así, una vez descongelado, pueden pasar muchas cosas: su consistencia se vuelve granulosa o recupera parcialmente su textura original, pierde gran parte de sus características organolépticas o puede ponerse rancia. Por estas razones, no se recomienda congelar la leche. Es importante mencionar que mientras más grasa contenga este alimento, peor será el resultado final.
  • Queso. En este caso depende del tipo de queso. Los quesos blandos o cremosos jamás se congelan, ya que perderán toda su esencia, mientras que el queso duro puede congelarse (envuelto primero en papel film, antes de envasarse), pero solo te servirá para agregarlo a tacos, hacer algunas salsas o sobre la pasta porque perderá consistencia y se desmoronará al cortarlo.
  • Yogur. Este lácteo no reacciona bien a temperaturas muy elevadas, pues al descongelarse pierde su textura y puede cortarse. En este caso, también se aplica que a mayor cantidad de grasa, peor resultado.

Finalmente, resulta importante resaltar que los alimentos preparados con productos lácteos tampoco se deben congelar.

Alimentos que no se pueden congelar - Productos lácteos

Huevos

En principio, los huevos en su estado original son alimentos que no se pueden congelar por varias razones:

  • Durante el proceso de congelación el huevo se expande, ya que contiene abundante líquido y una cáscara semirrígida. Debido a esto, existe el riesgo de que se rompa o explote.
  • Los componentes del huevo, tanto grasos como líquidos, no soportan bien el proceso de congelado. En consecuencia, este alimento pierde gran parte de sus características organolépticas. Además, la grasa contenida en el huevo tiende a ponerse rancia al congelarse, desmejorando su sabor y olor.

En conclusión, el huevo no se puede congelar ni crudo ni cocido. Tampoco resulta aconsejable congelar productos que lo contengan entre sus ingredientes, como mayonesa, salsas, pasteles, pudines, mousse, flanes, etc. Lo recomendable es siempre consumir los huevos frescos o refrigerados.

Sin embargo, siempre hay excepciones en casi toda regla, así que aunque bien es cierto todo lo anterior, algunas personas argumentan que los huevos cascados sí se pueden congelar y conseguir resultados aceptables. En este caso, existen dos formas de hacerlo:

  • Separar la clara de la yema. Una vez separados, se deben conservar en recipientes para congelar alimentos. Esta es la opción más aconsejada.
  • Batir las yemas y las claras juntas. Agrégale 1 pizca de sal o algún ingrediente ácido, así la yema no se endurecerá al descongelarse.

A pesar de lo anterior, cabe destacar que el merengue, que se hace con clara de huevo batida y azúcar, no debe congelarse porque se humedece y adquiere una textura pegajosa.

Mayonesa, nata y salsas emulsionadas

Debido a que estos alimentos resultan bastante delicados, especialmente si se preparan con huevo, nata y harina, en general, no se aconseja congelar las salsas emulsionadas porque pierden sus propiedades y/o se cortan. No obstante, existen casos excepcionales de ciertas salsas que se pueden congelar sin dañase, pero sus propiedades siempre se alteran. Este es el caso de la salsa bechamel, que se puede congelar pero pierde parte de su textura.

Entre las salsas que no debemos congelar nunca se encuentran la mayonesa, el alioli y la salsa holandesa, entre otras.

Frutas que no se pueden congelar

Si se trata de frutas, no resulta recomendable congelarlas, ya que generalmente contienen un gran porcentaje de agua (las más acuosas tiene entre 84-92 %). Debido a esto, durante el proceso de congelación se forman cristales de hielo dentro de estos alimentos, cambiándoles su estructura interna. En consecuencia, sus características organolépticas se ven afectadas negativamente. Es decir, obtendrás una fruta con textura blandengue, insípida y decolorada o ennegrecida.

Pero como comentamos anteriormente, usualmente cada regla tiene su excepción, este sería el caso de los frutos rojos, el plátano y los cítricos sin piel, los cuales pueden congelarse. De hecho, es habitual congelar estos alimentos para elaborar, por ejemplo, helados caseros o smoothies, como el helado de plátano. Las frutas restantes, en cambio, solo se podrán congelar si las cueces antes, así como impregnadas en azúcar o almíbar.

Alimentos que no se pueden congelar - Frutas que no se pueden congelar

Verduras que no se pueden congelar

Aunque la mayoría de las verduras se pueden congelar, jamás podrás congelarlas para comerlas en crudo. Es decir, las verduras no se pueden congelar para prepararlas en ensaladas o cualquier otra preparación que requiera vegetales crudos. En cambio, funcionan muy bien en guisos y otras preparaciones cocidas.

¿Por qué? Porque a pesar de que estos alimentos se mantienen muy bien congelados (especialmente gracias a tratamientos previos como el escaldado o el blanqueamiento), no conservan las características esenciales de los alimentos frescos. Así que si quieres congelar verduras, sería conveniente que revises la siguiente lista breve:

  • Verduras que podemos congelar frescas o cocidas: espinacas, guisantes, calabacín, entre otras. Este grupo es para consumirlo exclusivamente en guisos, ensaladas cocidas y otras preparaciones que necesiten cocción.
  • Verduras que no podemos congelar crudas pero sí preparadas: el tomate no se debe congelar tal cual, pero sí se puede congelar en salsa.
  • Verduras que nunca podemos congelar: todos aquellos alimentos que está conformado mayormente por agua o almidones. Los mejores ejemplos de este caso los vemos reflejados en la lechuga y la papa (aunque esta última no se come en crudo). Incluso si decides prepararlas en una receta, la congelación resultaría desfavorable. Los alimentos de este grupo solo se puede consumir crudos o cocinados al momento.

Descubre Cómo congelar verduras correctamente en este otro artículo.

Patatas

Aunque acabamos de nombrarla, merece una mención especial porque su conformación biológica rechaza la congelación, ¡por partida doble! Sí, este alimento está formado mayormente por agua y almidón, ambos incompatibles con esta técnica de conservación.

Es interesante mencionar que la patata al descongelarse no se pone mala ni puede hacernos daño, pero su textura cambia, se vuelve frágil, harinosa, y pierde sabor. Por esta razón, si quieres congelar un plato que incluya patata, no lo prepares con esta verdura desde el principio, mejor agrega la patata después de descongelar el plato.

Por todo lo anterior, la tortilla de patatas tampoco puede congelarse. Esta receta está compuesta por ingredientes problemáticos para el proceso de congelación: huevos y patata. En principio, no se remienda congelar la tortilla de patatas, ya que se deshace al descongelarse. Esto sucede debido a la fécula de la patata. Además, la patata pierde sabor y consistencia. No obstante, hay quienes congelan la tortilla de patata empleando el siguiente truco: congelar la mezcla sin cocinar (el huevo batido, sal al gusto y las patatas ya fritas). Al descongelarla, simplemente se debe cocinar.

Hierbas aromáticas

En este caso, pasa algo muy semejante a lo que ocurre con algunos vegetales y gran parte de las frutas, el importante porcentaje de líquido de estas plantas no las convierte en buenas candidatas para la congelación. ¿Por qué? Principalmente, porque pierden gran parte del aroma. Además, cambian su apariencia y textura.

Pese a todo esto, mucha gente congela hierbas aromáticas de diversas maneras: en pasta como si se tratara de un pesto (quizás la más efectiva), envolviendo las hojas en papel de aluminio o congelando las hojas en cubiteras (rellenas con agua, aceite de oliva o margarina derretida).

Alimentos que no se pueden congelar - Hierbas aromáticas

Mariscos que no se deben congelar

Aunque la mayoría de los mariscos se pueden congelar en crudo y en casa (siempre que sean frescos, nunca los mariscos congelados del supermercado), existen algunos otros que debemos cocinarlos antes de procesarlos así o simplemente comerlos lo más rápido posible, ya que no se pueden congelar. Aquí tienes una breve lista que puede servirte de guía:

  • Mariscos que no se deben congelar en crudo, sino cocidos: centollos, nécoras, bogavantes y cigalas.
  • Mariscos que no se deben congelar muertos, sino vivos: almejas y berberechos.
  • Mariscos que no se deben congelar de ningún modo: los percebes.
Alimentos que no se pueden congelar - Mariscos que no se deben congelar

Tartas, pasteles caseros y otros postres que no se pueden congelar

Este tipo de preparaciones contiene entre sus ingredientes no uno, sino varios compuestos incompatibles con la congelación: leche, huevos, almidones y grasas. Por lo cual, no se aconseja congelar tartas y pasteles caseros, aunque existen personas que sí lo hacen.

En este grupo entran tortas, bizcochos, magdalenas, cupcakes, y otros postres semejantes (con relleno y cobertura o sin estos). Si se trata de tartas frías, solo se pueden congelar aquellas que no contenga gelatina. En este caso, el problema radica en el cambio desfavorable de las características del postre (textura, olor, sabor, apariencia, etc.). Eso sí, resulta poco probable una intoxicación alimentaria.

No obstante, si de todas formas quieres congelar un bizcocho porque no has empleado huevos ni leche, consulta este artículo: "¿Se puede congelar un bizcocho casero?".

Pudín, flan y natillas

Estos postres contienen huevos y leche, por lo cual no resultan buenos candidatos para la congelación, ya que se cortan al descongelarlos. Además, pierden todas sus características sensoriales.

Gelatinas

La gelatina se forma por medio de enlaces de moléculas, dichos enlaces, sometidos a una alta temperatura, se rompen. En consecuencia, la gelatina pierde su consistencia y sabor, pero sin repercusiones nocivas para la salud. Además, congelar este alimento no prolonga su vida útil, ya que sin importar cómo la conserves, durará entre 7 y 10 días. Por todas estas razones, la gelatina no debe congelarse.

Así mismo, las comidas o postres preparados con gelatina, tampoco deben congelarse, pues pierden textura y consistencia.

Alimentos que no se pueden congelar - Tartas, pasteles caseros y otros postres que no se pueden congelar

Ensaladilla rusa

Otra receta con dos ingredientes incompatibles con la técnica de congelación es la ensaladilla rusa, ya que tienen mayonesa y patata (que contienen en conjunto huevo, grasa y almidones). Sin embargo, aunque la ensaladilla rusa no se puede congelar tal cual está hecha, también tiene su truco. Este consiste en simplemente congelar los vegetales (ya cortados), así el día que preparemos la ensalada los descongelamos, cocinamos (al vapor o hervidos), escurrimos, y agregamos al resto de los ingredientes.

Pasta y arroz

Ambos alimentos contienen almidones, por lo cual, en principio, no se perfilan como buenos candidatos para un proceso de congelación. Sin embargo, en el caso del arroz, dependerá más del tipo de preparación y la técnica para congelarlo. Así que si quieres congelarlo, puedes guiarte de las diferentes técnicas que te proponemos el artículo: "¿Se puede congelar arroz?".

En cuanto a la pasta, no se recomienda congelarla de ninguna manera, ya que al descongelarla se alteran mucho sus propiedades. Aun así, hay personas que lo hacen, aunque con resultados poco satisfactorios. La excepción reside en la pasta fresca, que puede congelarse antes de ser cocinada.

Ahora que conoces los alimentos que no se pueden congelar, evita someterlos a bajas temperaturas para poder mantener todas sus propiedades y disfrutar de sus beneficios.

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