El cangrejo se comercializa vivo, ya que una vez muerto se deteriora con rapidez. Para comprobar que están vivos basta con tocarlos y observar que se mueven. También se pueden encontrar cangrejos cocidos y congelados o carne de cangrejo en conserva. Se pueden preparar cocidos, al vapor, fritos..., se emplean como ingrediente de diversas preparaciones culinarias y también sustituyen al bogavante y otros crustáceos marinos en gran parte de las recetas en las que estos participan.