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Cómo cocer alcachofas

Por Eleonor Fischer, Fotógrafa gastronómica. 12 junio 2019
Cómo cocer alcachofas

¡Ah la alcachofa! Elegante, deliciosa, nutritiva y adelgazante, el vegetal perfecto para grandes ocasiones y para darle vida a las dietas aburridas.

Sí, las alcachofas son perfectas por su textura y sabor, sin embargo muchas personas prefieren limitar su uso porque creen que resultan complicadas de preparar y suelen ponerse negras, incluso antes de llegar a la mesa. En RecetaGratis te enseñamos todos los secretos para que luzcan casi tan fresca como las compraste y las prepares sin muchas complicaciones, de manera que sigue leyendo para descubrir cómo cocer alcachofas.

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Beneficios y propiedades de las alcachofas

La alcachofa es un ingrediente muy presente en la famosa "dieta mediterránea", forma parte de esos caprichos que proporcionan muy pocas calorías y proveen de grandes beneficios a la salud. Esta “flor verde”, entre sus nutrientes posee zinc, potasio, magnesio, fósforo y calcio (minerales beneficiosos para el sistema nervioso). Además contiene mucha fibra y un gran porcentaje de las vitaminas B1 y A. Por otra parte, también tiene pequeñas cantidades de las vitaminas C, B3, B5 y B6.

Si de salud se trata, la dieta de la alcachofa está considerada como una dieta depurativa, excelente para perder peso. Esto sucede gracias al efecto diurético de la cinarina y por el ligero efecto laxante del magnesio, los cuales favorecen a la eliminación de líquidos y grasas de nuestro organismo, por lo cual también se favorece la metabolización de las grasas y se regulan las funciones hepáticas. Además, la alcachofa tiene menos de un 1 % de grasa y poca cantidad de hidratos de carbono, por lo que el contenido calórico es muy bajo (aproximadamente 22 calorías por cada 100 gramos). Sin embargo, contribuir a la pérdida de peso no es la única cualidad de la alcachofa, ya que posee muchos otros increíbles atributos para la salud:

  • Elimina las grasas que ingieres al momento pero no las acumuladas en el cuerpo. Esto sucede por la cinarina, sustancia que estimula la secreción de la bilis y favorece la digestión de las grasas.
  • Reduce la glucosa en la sangre y mejora el tránsito intestinal (evita el estreñimiento), ambos beneficios gracias al gran contenido de fibra que poseen las alcachofas.
  • Controla el nivel de colesterol en la sangre, por la presencia de los fitoesteroles, contenidos en su composición.
  • Protege el cuerpo contra enfermedades cardíacas, gracias a dos flavonoides llamados quercitin y rutin.
  • Produce fructosa en vez de glucosa, un azúcar capaz de asimilarse sin necesidad de insulina, por lo cual resulta ideal para diabéticos. Un carbohidrato llamado inulina es el encargado de formar la fructosa.

¿Más beneficios de las alcachofas? En la cocina dan mucho juego debido a su gran versatilidad, pues combinan con casi cualquier alimento. Además resultan fáciles de preparar y…, ¡saben exquisitas! La lista de platillos donde la alcachofa es el ingrediente principal, o el acompañante ideal, resulta tan amplia que nunca te aburrirás del menú: alcachofas con jamón, alcachofas rellenas con salsa española, alcachofas rebozadas con crema de maíz, costilla de ternera con alcachofas fritas, huevos rotos con chips de alcachofa, alcachofa a la marinera, entre muchas otras recetas con alcachofas. Este maravilloso vegetal nunca te dejará mal, puedes servir alcachofas tanto en una cena especial como para disfrutar de un delicioso plato.

Por qué se ponen negras las alcachofas

¿Por qué se oxidan las alcachofas? Las alcachofas contienen gran cantidad de sustancias fenólicas, al igual que otras hortalizas. Estas sustancias protegen a nuestro organismo de enfermedades cardiovasculares, gracias a sus propiedades antioxidantes, mientras que en los vegetales reaccionan como un mecanismo de defensa, que evita la invasión de organismos ajenos a ellos. Cuando cortas una alcachofa, las sustancias fenólicas se activan con el aire (el oxígeno contenido en él), dando paso a ciertos compuestos llamados quinónicos, responsables de las antiestéticas manchas oscuras (melanoidinas) que observas en la hortaliza.

Cómo evitar que las alcachofas se pongan negras

Para contrarrestar los efectos del oxígeno sobre las alcachofas, se utilizan dos métodos muy populares: los cítricos y la cocción de la alcachofa entera. ¿Realmente son eficaces? La respuesta es…, ¡sí! De esta forma, si te preguntas cómo evitar que las alcachofas se pongan negras, aquí tienes la respuesta.

Ambas técnicas se basan en paralizar la acción del catalizador, la enzima polifenoloxidasa, causante de las manchas. Por un lado, la vitamina C (ácido ascórbico) contenida en el limón, reacciona sobre la enzima inactivándola. Por otro, el método de cocer las alcachofas sin pelarlas, funciona porque al no cortarlas, queda inactiva la enzima del calor y, por lo tanto, tampoco hay reacción. También funcionan algunos tratamientos térmicos, oscilando temperaturas que van de 70 °C a 90 °C, o están entre los 0 °C y los 4 °C; y métodos que incluyan una pequeña dosis de sal, sacarosa y glucosa disueltas en suficiente agua, ¡la ciencia al servicio de la cocina!

 

Consejo: Algunas sustancias fenólicas son el resveratrol del vino o las isoflavonas de la soja.

Cómo cocer alcachofas - Por qué se ponen negras las alcachofas

Cómo elegir alcachofas frescas

Antes de saber cómo cocer alcachofas, es importante aprender a identificar aquellas de mejor calidad. Así, a la hora de preparar cualquier comida es muy importante conseguir productos alimenticios de calidad (algo que no implica que sean costosos), para obtener una platillo delicioso y agradable a la vista. Este es el caso de las alcachofas, ya que si compramos este alimento maltratado o poco fresco, al cocinarlo no obtendremos un plato apetitoso. Así que, el primer paso para unas alcachofas perfectamente cocinadas y presentables, comienza en el supermercado. Pensando en esto, aquí tienes algunos tips para comprar alcachofas de buena calidad:

Visualmente puedes verificar si las alcachofas están frescas, tomando en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Debe poseer un color verde claro, un indicativo definitivo de su frescura.
  2. Su base debe ser gruesa, compacta, bien formada y cerrada.
  3. El tallo no puede verse ennegrecido. De lo contrario, puedes deducir que las alcachofas se recolectaron hace muchos días o las transportaron de manera inadecuada.
  4. Las hojas deben verse apretadas (gorditas), cerradas en la punta (nunca abiertas).
  5. Evita alcachofas con hojas muy blandas y marrones (en la base) o que se abren fácilmente, pues no están frescas.
  6. Por el contrario, si las puntas de las hojas del vegetal poseen algunas manchas de color marrón parduzco, puedes comprarlas. En este caso, no hay problema, esto no afecta la calidad del producto.
  7. La calidad de las alcachofas no depende del tamaño en sí, sino de la proporción peso-tamaño. Pensando en esto, elige los vegetales más anchos y pesados, en relación a su tamaño.

Auditivamente también puedes certificar la frescura de las alcachofas, presionando un poco las hojas. Si escuchas un leve crujido, aún están frescas.

Cómo limpiar alcachofas

Antes de cocer alcachofas, es muy importante lavarlas muy bien, pues generalmente les cae mucha tierra y suciedad, especialmente en las puntas. Por este motivo, aquí tienes unos pequeños tips o consejos para saber lavar y limpiar alcachofas:

  1. Deja en remojo las alcachofas en un cuenco con agua fría (agua y hielo preferiblemente)
  2. Frótalas suavemente con tus dedos, mientras las enjuagas. Hazlo una a una, debajo del grifo. Procura eliminar la mayor cantidad de suciedad.
  3. Sécala con una toalla antiadherente y reserva.

Cómo pelar alcachofas

Sin duda alguna, la primera vez que cocinas alcachofas, la duda inicial que te invade es cómo pelar alcachofas. Esta parte resulta muy importante en cualquier receta pero, en especial, en la de alcachofas. Al cortar esta hortaliza, después del primer corte, el tiempo cuenta, pues comienza a oxidarse y adquiere un color poco apetecible. Si más, te dejo con los pasos:

  • Reserva un bol con agua fría. Ten preparado un cuenco grande, con abundante agua, hielo y un buen manojo de perejil.
  • Elimina las hojas más externas con los dedos, si resulta muy difícil puedes cortarlas con un cuchillo o unas tijeras. Lo importantes es llegar a las hojas más tiernas, que poseen un color más fino y blanco. Elimina las hojas más pequeñas y fibrosas, las que se encuentran en la parte inferior, en tanto a las hojas exteriores de los lados, las puedes dejar. Trata en lo posible de lograr que la base de la alcachofa sea plana, así se mantendrá en pie, si piensas servirlas en forma vertical.
  • Corta las puntas de las hojas. Sujeta la alcachofa con una mano y con la otra corta 2,5 cm de las puntas de las hojas, utiliza un cuchillo afilado o unas tijeras. Este paso es opcional, sin embargo, retirar las puntas te garantiza que las alcachofas sean más fáciles de comer y no te lastimen.
  • Abre las hojas de la alcachofa. Golpea la alcachofa por el lado superior, contra la mesa de trabajo. Así conseguirás que se abran las hojas. Puedes cortar las alcachofas por la mitad o dejarlas completas, tipo flor.
  • Desecha los pelillos del corazón. Elimina los pelillos o pelusa que están en el corazón de la alcachofa. Esas pelusas resultan desagradables al degustarlas. Para retirarlas, corta la alcachofa en forma vertical y saca las fibras con una cuchara pequeña, hazlo sutilmente para evitar maltratar la hortaliza.
  • Elige si cortar el tallo o dejarlo, según tu preferencia. Considera que el tallo de este vegetal posee una textura tierna y apetecible, sin embargo, también tiene algo de amargura en su sabor.
  • Selecciona la forma en la que presentarás tus alcachofas. Puedes dejarlas enteras, cortarlas por la mitad, cortarlas en cuartos o troceadas, aquí cuenta tu gusto o lo que indique la receta.
  • Sumerge las alcachofas en agua helada y perejil. Ten preparado un cuenco grande, con abundante agua, hielo, un buen manojo de perejil y una pizca de sal.

Consejo: Utiliza unos guantes muy delgados, así no ennegreces tus manos, ni amargas el sabor de otros alimentos.

Cómo cocer alcachofas - Cómo pelar alcachofas

Cómo cocer alcachofas sin que se pongan negras

¿Quién no ha escuchado sobre el problema clásico de las alcachofas? Al picarlas, pierden su verdor característico y se oscurecen. Sí, su color cambia, casi al instante de cortarlas, algo poco apetitoso para la presentación de una verdura u hortaliza. Sin embargo, en la cocina no existe problema sin solución, incluso más de una solución, por este motivo compartimos un top de las correcciones más comunes para estos casos.

Sí, existen varios trucos muy extendidos para evitar que las alcachofas ennegrezcan, puedes probar cada uno (incluso usar dos a la vez), así verificas cuál te resulta más eficaz a ti. Algunos de los más difundidos son:

Antes de cocer las alcachofas

  • Frota limón sobre la alcachofa, inmediatamente después de picarla. También sirve con naranja (o cualquier cítrico), además su sabor es más suave.
  • Sumerge las alcachofas en un bol con limón, agua y hielo, inmediatamente después de cortarlas (sirve al cortarlas y después de cocerlas). En este caso, también puedes sustituir el limón por cualquier otro cítrico. El único inconveniente de esta técnica consiste en que se puede alterar un poco el sabor original de la receta.
  • Hunde las alcachofas en un cuenco con agua, hielo y un manojo de perejil (rico en vitamina C, antioxidante natural), apenas termines de cortarlas o después al cocinarla. Así, en primer lugar detienes la oxidación por el corte y, en segundo, paras la cocción del alimento, evitando que se cocine de más una vez retirado del fuego. Además, esta técnica no altera el sabor de la preparación. Recuerda, debes picar las alcachofas rápido, si no igualmente se oxidarán.
  • A medida que peles las alcachofas, introdúcelas dentro de un bol con agua fría y un chorrito de vinagre blanco. Para evitar el sabor a vinagre intenso, lávalas antes de cocinarlas.

Al cocer las alcachofas

  • Elimina el tallo justo en el momento de cocerla (no antes), así se conserva mejor el corazón de la alcachofa.
  • Cocina la alcachofa entera, sin cortar nada. Utiliza suficiente agua, durante 15 o 20 minutos. Como no hay cortes, la alcachofa no libera sustancias fenólicas y no produce manchas negras.
  • Agrega 2 cucharadas de harina y una pizca de sal en el agua donde vas a hervir las alcachofas. Este truco no es del todo perfecto porque pueden aparecer algunas manchas en la alcachofa, sin embargo, mantiene el sabor inalterado. Tiempo estimado entre 10 y 20 minutos, incluso un poco más.
  • Añade 2 cucharadas de harina, una pizca de sal y un chorrito de limón en el agua donde vas a cocinar las alcachofas. Esta mezcla se conoce como fondo blanco y consiste en añadir el zumo exprimido de medio limón y 2 cucharadas soperas (al ras) de harina, calentando un poco el agua y removiendo hasta que se disuelva. Después, espera hasta que el agua hierva antes de introducir el vegetal. ¿La única desventaja de este truco? El uso de limón puede variar el sabor de la receta. Tiempo estimado entre 10 y 20 minutos, hasta un poco más.
  • Coloca una cazuela con agua, sal (una pizca) y un ramillete de perejil (un manojo grande). Cuando el agua llegue a su punto de hervor, agrega las alcachofas peladas, asegurando que no floten (esto se aplica a todos los consejos anteriores). Si permites que las alcachofas floten, el aire igualmente las oxidará. Coloca un plato, rejilla o cualquier utensilio de cocina que te garantice que permanezcan totalmente sumergidas.
  • Pela las alcachofas e inmediatamente cocínalas. Es decir, apenas pelas una, la cocinas. Este método lo puedes emplear para freírlas o asarlas.
  • Prepara las alcachofas a la brasa, enteras. Si utilizas esta opción, debes quitar las hojas exteriores, a medida que se cocinan. Así el jugo queda concentrado en su interior.

Consejo: Los alimentos cítricos frenan el ennegrecimiento de muchos alimentos.

Cómo cocer alcachofas enteras

Quizá el mejor truco para cocinar alcachofas sea cocinarlas enteras. Sí, al prepararlas así, evitas que se oxiden (oscurezcan), por lo que no necesitas agregarles limón (pues altera su sabor), evitas que se pongan feas, no te manchas las manos y además te facilitas el trabajo al cortarlas después de cocinarlas. El procedimiento es muy sencillo, no necesitas quitarles nada hasta que se hayan cocido. Además, quedarán igual de deliciosas. ¡Te sorprenderá lo fácil que resulta! A continuación, mostramos cómo cocer alcachofas enteras paso a paso:

  1. Lava muy bien las alcachofas.
  2. Deja las alcachofas enteras. No la peles, ni retires las hojas externas de la alcachofa.
  3. Colócalas dentro de una olla con suficiente agua. Procura que el agua las cubra por completo, mínimo 10 centímetros por encima del vegetal. Agrega una cucharadita de sal y listo. Si lo deseas, también puedes utilizar alguno de los métodos antioxidantes durante la cocción.
  4. Espera entre 10 y 30 minutos, hasta que estén suaves. El tiempo de cocción varía dependiendo del grosor y el tamaño de la alcachofa.
  5. Verifica si las alcachofas están tiernas pinchándolas con una brocheta o cuchillo en el tallo. Revisa cada 10 minutos y, si aún las sientes duras, continúa cocinando. Deben quedar al dente.
  6. Escúrrelas rápidamente utilizando un colador.
  7. Sumérgelas en agua fría. Ten preparado un cuenco grande con abundante agua, hielo y un buen manojo de perejil. El agua fría detendrá la cocción y el perejil (posee mucha vitamina C) mantendrá las alcachofas verdes. También puedes agregar una pizca de sal.
  8. Pica las alcachofas y déjalas en el bol de agua fría. Saca las alcachofas de una en una, l pélalas como de costumbre y vuélvelas a colocar en el cuenco (con agua, hielo y perejil). Déjalas allí hasta que las emplees en la receta elegida. Recuerda trabajar rápido mientras las cortas, así las maltratas o manoseas lo menos posible.
  9. Escúrrelas muy bien. Antes de servirlas, sécalas con papel absorbente con sutileza.

¿Has visto qué fácil resulta este truco? Sí, así lucirás una magnificas alcachofas verdes y rozagantes en tu platillo favorito!

Consejo: Cuando cocinas previamente las alcachofas, luego las pelas muy fácilmente.

Cómo cocer alcachofas en el microondas

Sin duda, el método más rápido que existe para resolver apuros culinarios…, ¡el microondas! Aquí puedes hacer de todo, incluyendo alcachofas, así que…, ¡prepara todo que comenzamos ya! Toma nota para saber cómo cocer alcachofas al microondas:

  • Elabora el aderezo para la receta. Prepara el aliño con el cual cocinarás las alcachofas. Reserva. Ten preparado un cuenco grande con abundante agua, hielo y un buen manojo de perejil.
  • Corta las alcachofas correctamente, rápido y cuidadosamente. Recuerda cortar las alcachofas una a una y rápidamente para que no se oxiden. En este caso, preferiblemente déjala entera, es decir no la dividas pero sí retira todo lo innecesario.
  • Sumerge las alcachofas en agua fría. Alcachofa que termines de pelar, inmediatamente al bol (con agua, hielo y perejil). Reserva hasta el momento que las introduzcas al microondas.
  • Coloca los vegetales dentro de un recipiente de microondas alto (de los que usan tapa con salida para el vapor). Recuerda dejar abierta la abertura para el vapor, mientras se cocinan los vegetales. Si la bandeja no tiene tapa, utiliza papel film para sellarla, puedes hacerle unos pequeños agujeros para que escape el vapor.
  • Pon las alcachofas con la base hacia abajo y las puntas de las hojas hacia arriba. Así evitas que las hojas absorban todo el agua mientras se cocinan.
  • Adereza las alcachofas o déjalas para aliñarlas después. Agrégales el aliño reservado de forma generosa. Adicional, agrega un chorrito de agua (4 cucharadas de agua), dentro del envase para proporcionar humedad a las alcachofas durante la cocción. Así, cuando surja el vapor, las alcachofas se mantendrán jugosas. Por el contrario, si decides dejarlas simples, agrega suficiente agua hasta cubrir 1,25 cm del fondo de la bandeja. Exprime un limón, agrega una pizca de sal al agua y remueve hasta integrarlos con el agua.
  • Cocina durante 5 o 6 minutos, a potencia máxima. El tiempo de cocción varia, según el tamaño de las alcachofas. Si son grandes, cocina las alcachofas al microondas de 5 o 6 minutos (en algunos microondas incluso entre 10 y 15 minutos) y si son pequeños de 3 a 4 minutos, en ambos casos a potencia máxima. El tiempo también depende del tipo de alcachofa, su calidad y la potencia del microondas. Recuerda, lo más aconsejable es cocinar en tandas, tanteando el tiempo, hazlo de 5 en 5, así verificas si las alcachofas están tiernas o no y compruebas si necesitas varios minutos más o solo uno.
  • Cerciórate de que las alcachofas están tiernas. Pincha los vegetales con una brocheta de madera o un cuchillo. Verifica si están suaves, de lo contrario, déjalos por un minuto más
  • Verifica de nuevo su textura. Transcurrido el tiempo, revísalas de nuevo y observa la apariencia de sus hojas, las cuales deben verse algo tostadas. De lo contrario, cocínalas durante 3 o 4 minutos adicionales.
  • Sirve al gusto.

Consejo: La potencia de cada microondas es diferente, primero prueba con una alcachofa, así hasta agarrarle el truco.

Cómo cocer alcachofas al vapor

Cocinar los vegetales al vapor proporciona ventajas excepcionales, tales como la conservación de la mayoría de los nutrientes, una presentación más apetecible y un sabor más auténtico.

  • Limpia y corta las alcachofas.
  • Hundes las alcachofas en agua muy frías, apenas las cortes. Prepara un cuenco grande, con abundante agua, hielo y un buen manojo de perejil. Así, cada vez que cortes una alcachofa, la sumerges de inmediato en agua.
  • Coloca tu cesta vaporera, separada del agua. Ten lista una olla llena de agua, la cantidad de agua debe quedar justo debajo de tu cesta vaporera, ni más ni menos (sin mojar la cesta). Por este motivo, la olla debe ser profunda, al menos lo suficiente para colocar la vaporera y poder mantenerla separada del agua.
  • Pon los vegetales en la cesta. Coloca los vegetales en la vaporera y tápala.
  • Cocina entre 25 a 40 minutos (incluso algo más). Pasado el tiempo, agrega la sal al agua y alguna hierba aromática de tu gusto (rama de romero o tomillo) y el perejil. Recuerda los tiempos de cocción varían en función de la calidad, la frescura, del tamaño y el grosor del vegetal.
  • Revisa si las alcachofas están suaves. Verifica con un cuchillo o palillo si las alcachofas están tiernas, cada 10 minutos o menos. Si no todavía siguen duras, continúa cocinando.

Consejo: Las alcachofas se pueden comer calientes o frías.

Cómo cocer alcachofas en olla a presión

Sin duda, cocinar alcachofas en olla exprés es una de las formas más rápidas y sencillas de degustar este alimento. Para hacerlo, sigue estos pasos:

  1. Limpia las alcachofas siguiendo los consejos anteriores o déjalas enteras, cómo prefieras.
  2. Coloca las alcachofas en la olla y cúbrelas con agua.
  3. Si dispones de una rejilla, úsala para que las alcachofas queden mejor.
  4. Tapa la olla y deja que se cocinen durante 10 minutos.

Cómo preparar alcachofas al horno

Cuando preparas alimentos en el horno potencias los sabores, conservas los nutrientes y empleas menos grasa, sin duda, ventajas a considerar para cualquier cociner@. ¿Imaginas todas las deliciosas recetas al horno que puedes preparar con alcachofas? Aquí tienes los pasos necesarios para cocinar este exquisito vegetal al horno, ¡muy sencillos!

  • Lava y pica las alcachofas con el método habitual.
  • Colócalas en un recipiente con agua muy fría (con hielo), sal y perejil, inmediatamente después de pelarlas. Reserva hasta llevar al horno.
  • Escurre las alcachofas muy bien. Deja que escurran la mayor cantidad de agua posible.
  • Colócalas sobre una bandeja y condiméntalas. Añade un chorrito de aceite (al gusto), las hierbas aromáticas de tu preferencia y una pizca de sal. También pues reemplazar estos condimentos por otros. Adicional, puedes agregar un chorrito de limón, con la finalidad de evitar la oxidación, sin embargo recuerda que esto varia un poco el sabor.
  • Hornea entre 15 a 25 minutos a 200 ºC, Incluso un poco más. Espera hasta que las alcachofas estén tiernas y doradas. Pincha con una brocheta para verificarlo. Recuerda, todo depende de la intensidad del calor de tú horno, ningún horno casero es preciso. Por este motivo, el tiempo estipulado aquí es referencial. Si, todavía no conoces bien tú honor, te recomiendo ensayar primero.

Aquí tienes una sencilla receta de alcachofas al horno: "Alcachofas al horno enteras con jamón".

Cómo cocer alcachofas - Cómo preparar alcachofas al horno

Cómo hacer alcachofas hervidas

Hervir las alcachofas es una de las formas más habituales de prepararlas, antes de transformarlas en algún magnifico platillo. Esta técnica solo tiene dos puntos en contra: el primero, durante la cocción se pierden algunos nutrientes; el segundo, el sabor también se pierde un poco; el tercero, el color se diluye un poco. Sin embargo, si empleas el tiempo correcto, estos puntos en contra casi pasan desapercibidos. Sin más, compartimos contigo los pasos para hervir alcachofas magníficamente:

  • Lava y corta las alcachofas como sueles hacerlo.
  • Sumerge las alcachofas en agua muy fría, con perejil y sal. Coloca los vegetales en un bol, junto al agua, hielo, perejil y sal. Reserva. Reserva hasta el monto de freírlas.
  • Prepara una olla con agua, cuando comience la ebullición añade las alcachofas. El agua debe cubrir por completo los vegetales. Añade las hierbas aromáticas de tu preferencia y sal al gusto. Si te apetece, aplica uno de los métodos que te comente antes, para evitar la oxidación de las alcachofas.
  • Verifica si la cocción de las alcachofas. Cuando transcurran entre 15 a 20 minutos, pincha el tallo de las alcachofas con un palillo o cuchillo, verifica si están suaves pero firmes, sino continua cocinando. Recuerda, el tiempo de cocción varia, dependiendo del tamaño, el grosor, la calidad, la frescura y el tipo de alcachofa.
  • Regresa las alcachofas al agua fría. Coloca de nuevo las alcachofas en el cuenco con agua con perejil y reserva, hasta el momento de preparar la receta seleccionada.
  • Escurre las alcachofas con cuidado. Antes de prepararlas y servirlas, escurre muy bien las alcachofas (pásalas por un colador grande) y sécalas con una toalla de papel absorbente (especial para cocina).

Cómo hacer alcachofas fritas

Pocos se resisten los encantos de los platos fritos, pero no te preocupes, ya que nada hace daño si no te excedes. Así que si te preguntas cómo freír alcachofas, aquí te dejo todo los detalles:

  • Limpia y pica las alcachofas. Recuerda cortarlas rápidamente para evitar que se oxiden.
  • En este paso tienes tres opciones: puedes zambullir las alcachofas en agua muy fría, con perejil y sal. Prepara un cuenco grande (ancho y profundo) con agua, hielo, perejil y sal. El agua debe cubrir por completo las alcachofas, sino igualmente se oxidarán. Reserva hasta el momento de freírlas. En este caso, debes escurrir las alcachofas muy bien antes de llevarlas a la sartén. Las secas con papel absorbente cuidadosamente, cada una, así también las agregas en la sartén.
  • Hervirlas antes de freírlas. Otra opción muy empleada es hervir las alcachofas durante 15 o 20 minutos, antes de freírlas. En este caso también es recomendable sumergirlas en agua fría con perejil (igual que en el paso anterior) para detener la cocción y luego secarlas muy bien, sin maltratarlas. También es recomendable, agregar algún antioxidante al agua (limón, perejil, harina, etc.).
  • Pasa directamente de pelarlas a freírlas. Si te decides por esta opción, alcachofa que peles, alcachofas que fríes (una a una).
  • Prepara una sartén antiadherente y verte un chorrito de aceite (de oliva preferiblemente). Aplica fuego medio-bajo. Agrega los vegetales y saltéalos durante aproximadamente 5-6 minutos, un poco más o menos. Sácalas apenas comiencen a tostarse y colócalas en papel absorbente, así eliminas el exceso de grasa. Recuerda, si prefieres unas alcachofas más light es recomendable utilizar poco aceite, porque ellas lo absorben mucho.

No te pierdas la receta de alcachofas fritas con miel.

Cómo cocer alcachofas - Cómo hacer alcachofas fritas

Tiempos de cocción de las alcachofas

Ciertamente, una buena cocción depende estrictamente del tiempo y la forma de cocción elegida, la presentación (el tipo de corte), el tamaño y algunos otros factores. Sin duda, cocinar inadecuadamente las alcachofas, o cualquier otro alimento, puede dañar una receta por completo. Por este motivo, es muy útil tener a mano la siguiente guía de tiempos de cocción para alcachofas solo como referencia:

  • Alcachofas a trozos: entre 20-25 minutos en agua hirviendo.
  • Alcachofas enteras: entre 15-25 minutos, en agua hirviendo. En este caso debes cerciorarte de que la hortaliza está tierna pinchándola con una brocheta o cuchillo.
  • Alcachofas al horno: 30 minutos o más sin son enteras y 15 minutos o más si son picadas. En este caso, también debes verificar la textura de las alcachofas, utilizando una brocheta.
  • Alcachofas al vapor: entre 25-40 minutos. Esto dependerá del tipo de olla que utilices. En la olla espress con 10 minutos es suficiente.
  • Alcachofas a la plancha: en este caso, los tiempos dependen de si las preparas directamente después de pelarlas o las hierves primero. En el primer método aplica 30 minutos y en el segundo hasta 1 hora.

Recetas de alcachofas

Las alcachofas son muy versátiles y útiles en la cocina, puedes utilizarlas tanto como elemento principal de platillos, así como acompañante o simplemente para darles un giro magistral a algunas recetas. Pensando en tu deleite gastronómico, aquí te dejamos algunas opciones muy apetecibles y fáciles para que pruebes parte del encanto de estas hortalizas:

Así mismo, compartimos tres sencillas recetas de alcachofas, con sus correspondientes ingredientes y pasos, para que aprender a cocer alcachofas sea una tarea todavía más sencilla.

1. Alcachofas confitadas

Si te gustan “los ases culinarios debajo de la manga”, te recomendamos probar esta receta delicada, elegante y exquisita, perfecta para resolver cualquier apuro o cautivar a tus invitados durante alguna celebración muy especial. Si conservas estas alcachofas confitadas en tarros, puedes sorprender a todos, en cualquier momento, con deliciosos aperitivos como alcachofas con foie, alcachofas confitadas con crema de patatas o alcachofas confitadas con jamón. Sin duda…, ¡una receta irresistible!

Ingredientes:

  • 6 alcachofas
  • 1 vaso de aceite de oliva
  • 1 pizca de sal
  • pizca de pimienta

Preparación:

Elaborar esta sabrosa receta resulta muy fácil y el resultado te encantará.

  1. Prepara una cazuela con abundante aceite caliente.
  2. Limpia, corta e introduce inmediatamente las alcachofas en la cazuela (apenas terminas de pelar una, la agregas), hasta sumergirlas en el aceite.
  3. Una vez cocidas, las puedes servir al momento o conservarlas en un tarro para su posterior consumo.

Si te ha gustado esta receta tanto como a nosotros, revisa el paso a paso aquí: alcachofas confitadas. ¡Una verdadera delicia!

Cómo cocer alcachofas - 1. Alcachofas confitadas

2. Alcachofas al ajillo

La alcachofa es una hortaliza muy saludable y versátil, que permite realizar gran cantidad de platillos muy saludables, deliciosos y elegantes. Si quieres impactar a tus comensales sin esforzarte mucho, tenemos para ti la receta perfecta: alcachofas al ajillo. ¿Cómo puedes acompañar este plato? Alégrate, cuentas con muchas opciones: carnes, arroz, patatas, productos del mar (por ejemplo gambas), alubias negras (frijoles o caraotas negras) entre otras.

Ingredientes:

  • 1 alcachofa
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharadita de mantequilla
  • 1 limón
  • 1 pizca de sal
  • 1 pizca de pimienta
  • 1 chorro de aceite

Preparación:

¿Cuáles son los pasos de esta gustosa receta? Lavar las alcachofas y hervirlas enteras en agua; pelarlas y cortarlas en cuartos; cocinarlas en una sartén y aderezarlas. ¡Facilísimo! ¿Detalles? Todos muy bien explicados en la receta de alcachofas al ajillo.

Cómo cocer alcachofas - 2. Alcachofas al ajillo

3. Alcachofas rebozadas con jamón

Este platillo es…, ¡una finura! Bueno, casi todo lo preparado con alcachofas también resulta así. Esta receta conquista primero por los ojos y luego por el paladar. Si deseas un plato versátil, aquí lo tienes, perfecto para una reunión o para convencer a los más pequeños de comer vegetales, pues posee un toque magistral de jamón serrano crujiente y…, ¡ellos aman lo crujiente!

Ingredientes:

  • 6 alcachofas
  • 2 lonchas de jamón serrano
  • 1 huevo
  • 6 cucharadas soperas de pan rallado
  • 1 pizca de sal
  • 1 limón
  • 300 mililitros de aceite de oliva

Preparación:

Esta receta de alcachofas se resume en hervir las hortalizas (previamente lavadas y peladas), preparar la lonchas de jamón crujiente (al horno o al microondas) para convertirlas en virutas, rebozar las alcachofas y servirlas.

Finalmente, al montar el plato (como se dice en el mundo culinario), dispones las alcachofas sobre una bandeja o plato, y espolvoreas por encima las virutas de jamón (tritura el jamón crujiente al momento, sin volverlo polvo). Y disfruta una receta exquisita y original…, ¡alcachofas gourmet! Si quieres los pasos más detallados, pásate por la receta de alcachofas rebozadas en jamón.

Ahora que sabes cómo cocer alcachofas y conoces todas sus propiedades y beneficios, ponte manos a la obra para degustar este exquisito manjar, aprender a sacar su máximo provecho y no olvides dejar tu comentario con tu receta favorita.

Cómo cocer alcachofas - 3. Alcachofas rebozadas con jamón

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2 comentarios
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pedro12222
son deliciosas en Murcia les decimos Arcanciles 😋😋😋👌
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mariterevalencia
Muy buenas instrucciones.!Gracias!.

Cómo cocer alcachofas
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