Por su contenido moderado de grasa se trata de un pescado semigraso y, por tanto, de bajo aporte energético, por lo que si se cocina de manera sencilla y con poca grasa. La dorada a la sal es una de las formas más tradicionales de elaborar este pescado y esta receta aparece en incontables libros de gastronomía, con los matices propios de cada región. En función de la zona se acompaña de salsas diversas que combinan muy bien como salsa vinagreta, mayonesa, tártara, de champiñones, salsa suave de ajo (alioli), salsa de limón, etc